¿Qué le pasa a mi vida?
El primer problema son los complejos,
desde siempre, bueno no, desde los 6 años, más o menos, mi vida ha estado llena de complejos, pero todos ellos derivaban de uno, la gordura. ¿Por qué? Porque ser gorda con 6 años no es fácil, ser gorda cuando comes mucho y encima eres feliz, no debe ser fácil; pero ser gorda por problemas de salud, y no poder hacer nada para remediarlo, os aseguro que es peor. Desde ese día he odiado mi cuerpo, incluso estuve casi un año sin mirarme en un espejo, parece mentira, lo sé, y me da pena reconocerlo pero... es así.
No es muy agradable tener 14 o 15 años y usar una talla 44, y tengas que ir vestida como una persona muy mayor, pues claro, quien piensa en los niños y niñas que no entran en la talla de niño/a, pero siguen siéndolo... yo os lo digo, 2 firmas de ropa, de estas que aguantan un año, y acaban cambiando la firma por tallas pequeñas!
Es díficil vivir así, es cruel, es... fustrante no saber que ponerte para ir a clase. Y peor es según creces, porque te gusta un chico, haber que te pones... o tus amigas salen de fiesta muy monas, y tu sólo piensas, yo no aguanto unos tacones, yo no puedo ponerme un vestido así...
A mi me ha costado mucho ir aceptando mi cuerpo, muchísimo, y aún así, debo confesar que bien sigo sin verme. Vas viendo cosas buenas, e intentas centrarte en ellas mirandote en el espejo, encuentras tu tieda de ropa que te sienta bien, y poco a poco te vas sintiendo muy agusto... Eso sí, he tardado casi 14 años en empezar a hacer esto...
Esta reflexión tiene su por qué, este tema con mis amigos y amigas no se puede tocar, porque sólo te dicen cosas como... "pero si estás preciosa", "eso es una tontería, no pesas tanto", y la mejor de todas "¿y por qué no vas al natur house ese?", bien... puedo ser preciosa y tener un problema de peso; ¿no peso tanto? eso es salud, no moda, hay tablas... y la última, he probado 15.500 régimenes distintos, médicos, enfermeros, naturales, con pastillas, con sobres... y en serio, hay un momento que no funciona.
Ahora bien, he aprendido que si tú no te quieres, nadie lo hace; si tú te escondes y no te sacas provecho, nunca consigues que nadie se fije en tí; puedes tener problemas, pero los complejos ayudan a aumentarlos, al menos, dentro de tu mente.
¡Gracias a todos aquellos, que sin saberlo, me habeis enseñado a verme bien, y a quererme!